jueves, 16 de octubre de 2008
Publicado por mary_alexander @ 18:30
Comentarios (1)  | Enviar

¡Que es esto!
        




       Y en estas noches nostalgicas, cuando todos duermen y la luna es mágica , es cuando mi cuerpo pide la cama y mi alma se levanta, a escribir en un papel, la danza de los sueños, algunos rotos, otros cumplidos y varios llenos de esperanza.

       Mi intención no es  escribir poemas ni versos ni rimas siquiera, solamente dejar escapar mis sentimientos desde mi corazón hasta mi mano y echarlos fuera.


       De niña quería escribir un libro, no lo he escrito, lo he vivido.  Un libro de cuarenta páginas, que espero seguir escribiendo, un libro en el que no comprendo el porqué, cada cuatro la historia da un vuelco y cambia.  Algun día lo sabré, cuando mis ojos se cierren y la sabiduría Divina llegue a mi alma.




¡Hola, soy Mary, nací en Cádiz, donde el sol calienta los corazones y la brisa del mar tiene un aroma especial , a cálido a hogar.
Nací arropada por unos padres y dos hermanas que más que hermanas eran una mezcla entre madres y extrañas, por la diferencia de edad que con ellas me llevaba.

Era una niña menuda, feucha y muy introvertida, quien me iba a decir a mí, que hoy estaría abriendo mi alma para todos los que la quieran ver.

Vivía en una casa grande, con patio, jardín, huerto y muchos animales.  Teníamos un caseron, que le llamabamos a una gran habitación al final del jardín, donde teníamos muchos trastos y allí me pasé la infancia, disfrazandome de princesa mora e imaginandome miles de cuentos de hadas.

Mi madre era para mí un ídolo, la amaba con locura, dependía emocionalmente de ella para todo y a la vez sin saberlo, para ella yo era su tabla de salvación para refugiarse de la depresión que tenía desde hacía muchos años.


Todo me parecía maravilloso, hasta que un buen día, cuando  cumplía los 16 años, empezó a desboronarse toda mi vida anterior.


Tags: primer dia

Comentarios
Publicado por Invitado
jueves, 16 de octubre de 2008 | 22:29
Muy bonito lo que escrbes, sigue así, y pronto tendras muchos seguidres de tus historias Guiño